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Ilustración:
Jose Luis Huerga Beato
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Fernando de Zúñiga Ayala nació
en Madrid en 1634, en una familia de origen vasco. Hijo ilegítimo
de Francisco de Zúñiga, VII Conde de Miranda,
y de Inés Ayala, partera de la Corte de Felipe IV,
a los quince años se trasladó a Salamanca para
estudiar medicina. En 1659 se casó con Pilar Maldonado,
con la que tuvo dos hijas, Cristina y Leonor, y que moriría
tres años después. Esta circunstancia condicionó
su carácter y su interés por las ciencias ocultas.
Su amistad con la reina regente, doña Mariana de Austria,
le llevó a vigilar la delicada salud de su hijo, el
rey Carlos II. En 1669 se le otorga el vizcondado de Castañar
y comienza a prestar esporádicos servicios para el
inquisidor general, don Diego Sarmiento de Valladares. El
auto de fe de 1680 afecta gravemente a su conciencia: deja
de trabajar para el Santo Oficio y vuelve a ejercer su profesión
en Salamanca. Ocasionalmente investiga extraños sucesos
que sus conocimientos, unidos a su sentido común aderezado
con intuición -como le gusta definirlos-, le permiten
desvelar. En su primer caso afrontará unas misteriosas
muertes cuyas víctimas acaban convertidas en imágenes
de crucificados...
Pero las aventuras de don Fernando de Zúñiga
no han hecho más que empezar... |
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